Pablo Albornoz habló sobre el crecimiento de Atlético Neuquén Club. Formación, disciplina y una cantera que no para de crecer fueron los principales temas que charló con «Locos X La Liga».
Pablo Albornoz, DT de la sexta división juvenil en Neuquén, dialogó con “Locos por la Liga”, el programa oficial de la Liga Paranaense de Fútbol que se emite por FM Litoral 103.1, y dejó definiciones clave sobre el presente del club, el trabajo en inferiores y los desafíos que trae el crecimiento sostenido de la institución.
Un inicio con ansiedad
El entrenador, conocido en el ambiente como “Pablito”, contó que su categoría aún no pudo debutar oficialmente en la liga, lo que mantiene a los chicos con muchas ganas de competir: “Todavía los tengo ansiosos porque por liga no pudimos arrancar. Solo jugamos en Promesas porque quedamos libres”
A pesar de eso, destacó la importancia de los torneos previos: “Participamos en el torneo de bienvenida de la Liga y en el torneo de River para que los chicos se vayan aclimatando”
Un club desbordado de chicos
Uno de los puntos más fuertes de la charla fue el notable aumento de jugadores en inferiores, algo que marca el presente de Neuquén como una referencia en Paraná: “Estamos trabajando al tope con los cupos, estamos bastante desbordados en las categorías”
Albornoz detalló que su plantel pasó de 28 a 32 jugadores tras una prueba masiva: “Se probaron más de 20 chicos, algo inusual para nosotros, y seleccionamos cuatro”
Este crecimiento contrasta con el pasado: “Cuando arrancamos había categorías con tres o cuatro jugadores. Hoy, diez años después, tener cupos habla de que mal no se están haciendo las cosas”
La clave está en la formación humana
Aunque los logros deportivos acompañan, Albornoz fue claro sobre el verdadero diferencial del club: “En inferiores no nos enfocamos en el resultado deportivo. Los padres ven que se trabaja bien y valoran la contención”
Y remarcó: “Trabajamos mucho en la parte humana, en la formación como persona. Eso hace que nos elijan como club”
De inferiores a primera
El DT celebró que los primeros jugadores formados íntegramente en el club ya estén llegando a primera división: “Estamos viendo con mucha felicidad las primeras camadas formadas por nosotros que llegan a primera y tienen éxito”
Nombres como Thiago Calvo, Santino García Acosta o Esteban Rodríguez son parte de ese proceso que empieza a consolidarse.
El ADN del jugador de Neuquén
En cuanto al modelo de juego, Albornoz explicó que no se ata a un solo sistema: “Intentamos que los chicos jueguen en distintos sistemas para que sean lo más versátiles posible”
Pero hay un eje innegociable: “La disciplina y la seriedad en el entrenamiento son fundamentales. El que no entrena, no juega”
Además, destacó hábitos cada vez más profesionales en juveniles: “Se cuidan, van al gimnasio, se alimentan bien. Están acostumbrados a entrenar como profesionales”
Entrenamientos exigentes y compromiso total
El trabajo semanal es intenso y constante: “Entrenamos cuatro días a la semana, dos horas por día, y de 32 chicos, 30 están siempre”
Un compromiso que el propio DT valoró: “Es admirable ver las ganas que tienen de entrenar”
El desafío de decir “no”
El crecimiento del club también trae decisiones difíciles, especialmente cuando no hay lugar para todos: “Hoy tenemos que decirle a chicos que vengan a prueba porque no hay lugar. Antes eso no pasaba”
Y agregó: “Algunos lo entienden, otros se enojan, pero es parte del crecimiento”
Incluso dejó una reflexión a futuro: “Si el club sigue creciendo, vamos a tener que analizar hasta decirle a un chico que no va a ser tenido en cuenta”
Un sentido de pertenencia que sostiene todo
Más allá de lo deportivo, Albornoz resaltó el valor humano y social del club: “Es una familia muy grande, muchos padres son amigos, eso hace todo más lindo pero también más difícil”
Y cerró con un sueño claro: “El objetivo es tener una primera división formada íntegramente por jugadores del club. Y eso ya va a pasar”
Un presente que ilusiona
La entrevista dejó en claro que Neuquén no solo crece en cantidad, sino también en calidad y estructura. Con una base sólida en valores, disciplina y formación integral, el club se posiciona como uno de los grandes protagonistas del fútbol formativo en la Liga Paranaense.
“El crecimiento trae cosas buenas y malas, pero intentamos que sea ordenado y productivo”, quedó como frase destacada de Pablo Albornoz.
